
Bocas del Toro es un conjunto de islas situada en el Atlántico, distante unos 500 km de la capital panameña. La capital de las islas es la población del mismo nombre en la Isla de Colón.
Toda la región se caracteriza por la belleza de sus playas en las que se pueden observar las construcciones típicas de la región, apuntaladas sobre pilotes en el mar y con tejados rojos y negros.
Es uno de los destinos turísticos más famosos de Panamá. Además de sus limpias playas, el mar es apacible en sus costas, hay extensiones selváticas y bosques lluviosos. Buena parte de la selva que rodea Bocas del Toro es hábitat de vida natural y refugio de varias especies en peligro de extinción.
Frente a sus costas los arrecifes coralinos ofrecen albergue a toda clase de vida marina, lo que hace este destino apropiado para el esnorquelismo y el buceo. Ahí se encuentra primer Parque Nacional Marino de Panamá.
La cocina bocatoreña se ofrece en restaurantes típicos en los que abundan los pescados y los mariscos aliñados con las especias caribeñas lo que hace que el viaje sea también una experiencia culinaria. No se deben dejar de probar los platos hechos a base de cangrejo, langosta y ostras.
Bocas del Toro posee hoteles pequeños y cómodos, así como pensiones muy económicas. Cerca de la población hay dos resorts. Las islas también ofrecen la posibilidad de practicar el senderismo y el ecoturismo; también hay excursiones para practicar la pesca deportiva.
Foto: Rita Willaert