
El encanto y la magia veneciana son innegables: una ciudad que parece flotar sobre el agua por fuerza atrae el interés de visitantes de todo el mundo. Sus canales por donde circulan románticas góndolas, sin el ruido del tráfico ni el ajetreo de la vida urbana son el mejor marco para una luna de miel de ensueño.
No por nada Venecia es el territorio del legendario Casanova y el hermoso marco de uno de los carnavales más hermosos y antiguos del mundo. Venecia, como casi toda Italia, es también una ciudad de arte, con sus numerosos palacios y museos, con antiguas iglesias y fortificaciones, pero sobre de canales y bellísimos puentes como el del Rialto y el de los suspiros.
El transporte no es problema en Venecia: góndolas, acuataxis, traghetti y vaporetti hacen constantes viajes por sus canales y entre las islas cercanas, sin embargo es mucho mejor recorrer Venecia a pie, eso sí, armados de un buen mapa para evitar perderse en sus estrechas y mágicas callejuelas.
El hospedaje tampoco representa líos para quien visita Venecia: hay hoteles de todas las categorías, desde gran turismo hasta albergues y hostales de precios accesibles. También hay sitios de camping cerca de la ciudad.
Abundan las tiendas y heladerías, las trattorias al aire libre en hermosas plazas con vista a los canales. Los souvenirs más buscados por los visitantes son las máscaras, los artículos de papelería hechos a mano y el cristal de la cercana isla de Murano.
La Piazza San Marcos es el centro de esta hermosa ciudad, en el centro de esta plaza, junto a la asombrosa Basílica, está el bello campanile de los moros. Es posible ascender a lo alto de la Basílica y desde las alturas tener una hermosa vista de la plaza y el mar, justo bajo las patas de los legendarios caballos de San Marcos. En contra esquina se encuentra el maravilloso Palazzo Ducale que no debe dejar de visitarse.
Foto: MorBCN