
La antigua Escocia, además de una encantadora campiña y la legendaria belleza de sus highlands o tierras altas, cuenta con una cocina que en los últimos años se ha caracterizado por irse enriqueciendo, de tal modo que ahora atrae a exigentes paladares de todo el mundo.
En Escocia hay muy buenos restaurantes, sobre todo en la zona de Saint Andrews, en los que cualquier visitante se deleitará probando desde platos de la tradición local hasta alta cocina internacional.
Uno de los platillos más buscados es el Finnan Haddock, una especie de eglefino suavemente ahumado y frito en mantequilla.
También el pastel Dundee, esponjoso y con un leve aroma a naranja es uno de los postres que suelen acompañar el servicio de té vespertino en la mayoría de los hoteles escoceses; las langostas también se han vuelto especialidad gourmet de restaurantes de alta cocina en Escocia.
En Escocia hay restaurantes de gran tradición como el Esperante, en Fairmonts, que cuenta con el reconocimiento de algunas de las guías gourmet más exigentes del mundo.
La especialidad del Esperante es la cocina mediterránea, su decoración, minimalista y natural, recuerda los colores de la tierra; posee una carta de vinos excepcional, con una excelente colección de champagne. Para cenar en el Esperante hay que reservar y sólo sirve de miércoles a domingo.
El Kittocks Den es para quienes prefieren ensaladas preparadas con los frescos vegetales escoceses. El nombre del restaurante significa “dama caprichosa” y fue construido sobre un despeñadero en el que habitan ciervos, es pequeño pero con una vista hacia la naturaleza excepcional. Este restaurante ofrece más de sesenta variedades de whisky de malta para elegir.
Foto: colinjcampbell
