
Nápoles es una de esas ciudades italianas del sur del país que se formó de humildes trabajadores y que representa el sur más característico de un pueblo, de ventanas pequeñas con casas unas al lado de otras, con mucha gente a los gritos, saludándose unos a otros, con problemas pero con felicidad, entre tantas otras características. Todo eso representa a Nápoles, una de las ciudades más conocidas del mundo.
Y si alguien contribuyó a que los napolitanos sean famosos en todo el mundo, ese alguien es precisamente el ex-futbolista argentino Diego Armando Maradona, que en la década del ’80 llegó al Club Nápoli y lo llevó a lo más alto del fútbol mundial, lo que originó durante los años siguientes y hasta hoy que ese destino sea visitado por turistas de todos los rincones del mundo.
Para quien hoy llegue a la ciudad del sur italiano, se encontrará con una ciudad perdida en el tiempo, con amas de casa saludándose con otras desde las ventanas de sus casas, vociferando palabras en un dialecto cerrado y a veces difícil de entender, y con una gran cuota de cordialidad y gentileza que no todas las ciudades gozan de contar.
Nápoles se sitúa sobre una de las bahías más impactantes del continente, conserva su casco antiguo, su historia y su ritmo de vida. Conserva todo aquello que hace atractiva una ciudad que vive paralela al tiempo y que debe ser un destino obligado de nuestras próximas vacaciones.
Foto: Sigkyrre