
Hoy nos toca hablar sobre una interesante obra arquitectónica que se “sumerge” en la ciudad de Madrid, dándole un toque moderno y cosmopolita: la Estación del Sol.
Está nueva estación intermodal conecta las líneas 1,2 y 3 del tren subterráneo con los trenes que cubren los recorridos entre Atocha y Chamartín, permitiendo un pasaje mucho más ágil por el centro histórico de la ciudad y las estaciones más importantes.
La Estación del Sol también proyecta nuevos planes de expansión, relacionados con la línea 4 y la conexión con el Aeropuerto Internacional de Madrid (Barajas), en definitiva se trata de una obra de infraestructura ambiciosa y muy práctica para facilitar la movilidad por la ciudad.
La construcción de la Estación del Sol es más que sorprendente, con más de 207 metros de largo, 15 de alto y 20 de ancho, es la construcción subterránea más importante de Europa.
El proyecto de expansión comenzó en 2004, sobre la antigua estructura de la estación, y uno de los puntos pendientes es un túnel que una Atocha y Chamartín directamente. A medida que se llevaba a cabo la ampliación de la Estación del Sol, surgieron nuevos planes, como la expansión de andenes y la instalación de ascensores para acceder a las líneas 1 y 2.
Sin embargo, la construcción de nuevos accesos a las estaciones, y los descubrimientos arqueológicos, han ido retrasando la puesta a punto de la estación, y aún hoy en día faltan los comercios, el museo y la comisaría que harán de la Estación del Sol un nuevo paseo, atractivo para el turismo y práctico para el tránsito en la ciudad.
