
Los destinos más difundidos y visitados de Perú tienen que ver con las ruinas de Machu Picchu, uno de los sitios más visitados y que alberga prácticamente toda la historia de Latinoamérica. Recorrer la antigua ciudad es conocer la historia de los Incas y todo el desarrollo del continente sudamericano.
Existen los tours más clásicos para llegar a Machu Picchu, aquellos promocionados por las agencias de turismo, pero la alternativa para llegar a las ruinas incas más importantes del mundo la resumiremos en el siguiente recorrido:
Desde la frontera de Perú, el primer pueblo es Yunguno, sitio desde donde tomaremos un auto hasta la estación para luego subir a un bus hasta el pueblo de Puno. Una vez allí, podremos descansar una noche en algún alojamiento que prácticamente insumen pocos dólares. Al otro día, desde la estación de Puno abordaremos un transporte directo a Cuzco.
Generalmente, aquellas plazas que no son vendidas luego se rebajan y por pocos dólares podremos reservar un pasaje sobre la hora. El viaje a Cuzco dura 10 horas aproximadamente.
Luego, desde Cuzco deberemos trasladarnos a la estación de Santiago –a no más de 15 minutos- y desde allí a Quillabamba en 8 horas de viaje. Luego, partiremos a Santa Teresa en un viaje de no más de 3 horas para arribar a un pequeño poblado muy bello. Desde allí, comenzaremos la etapa final hacia Machu Picchu, en donde atravesaremos algunos poblados muy pintorescos para, desde Aguas Calientes, partir rumbo a Machu Picchu y conocer parte de la historia más impactante de la civilización sudamericana.
Se trata de una opción de viaje más económica, que no incluye aéreos pero que nos permitirá ser testigo de lo más íntimo de Perú y América.