
Francia es un país en donde medio mundo, en algún momento de sus vidas, quisiera visitarlo. Siendo una de las capitales de la moda mundial, hasta aquí llegan miles y miles de turistas ilusionados por recorrer la noche de París, sus luces, sus cafés y su ambiente de total satisfacción por conocer uno de los paraísos del turismo.
París no es el único gran destino de Francia, pues se trata de un país con excelentes paisajes y destinos que, en este caso, vamos a hablar de Marsella.
Marsella es en sus orígenes una ciudad portuaria pero hasta el día de hoy conserva el logro de ser el puerto comercial más importante de Francia y el tercero más importante de Europa, sólo superado por Rótterdam y Amberes.
Lo primera que gozaremos de ver al llegar a la ciudad es un paisaje portuario increíblemente bello, con aguas turquesas en todo el horizonte que transforman al lugar en la ciudad costera más importante para el turismo francés. Aquí el clima es inmejorable, las playas son de lo más bonitas y su arquitectura conforma un atractivo aparte.
Entre los edificios más históricos podremos visitar el puerto más importante de todo el país conocido como Viex Port, en español, el Viejo Puerto. Es aquí donde podremos presenciar lo más destacado de Marsella, pues es el punto de reunión de los marselleses, turistas, tiendas comerciales, restaurantes y cafés.
Luego, podremos armar un itinerario para visitar los mejores castillos como el de If (El Conde de Montecristo) la basílica de Notre Dame de la Garde, la Catedral de Marsella y la Abadía de San Víctor de Marsella.