
Una aconsejable manera de conocer Francia es ordenadamente, pues es uno de los países más visitados por el turismo mundial, sobre todo porque cuenta con una de las ciudades a las que todo ser humano quisiera conocer algún día: París.
Sin embargo, Francia no es sólo el territorio de la ciudad de las luces, sino mucho más, por ello será conveniente conocer ordenadamente todos su territorio turístico.
Lógicamente, el principal destino es París. Es el destino ideal y al que destinaremos el tiempo necesario para poder conocer la Torre Eiffel, el Museo de Louvre , el Centro Pompidou, el palacio de sully entre tantos otros. Realizar una recorrida durante el día y sentarnos a tomar un café en las calles de París será un recuerdo imborrable.
Cambiando de escenario, los relieves franceses no disponen de mejor atractivo que los Pirineos, una hilera montañosa que ofrece sitios como Biarritz y Lourdes, visitados por gran cantidad de turistas y franceses en fechas de peregrinación. Luego, podremos conocer la Costa Azul, sitio donde prácticamente nos quedaremos a vivir. Aquí sobran las playas extremadamente bellas, el excelente clima, la inmensa diversión durante las noches –y el día- y las ciudades mágicas como Cannes, Montecarlo y Niza.

En cuanto a la historia, un buen y aconsejable destino son las playas de Normandía, recordadas trágicamente por el desembarco y la guerra que se produjo en estas tierras durante la Segunda Guerra Mundial. Conocerlas será una experiencia movilizadora. Cerca de allí también podremos conocer ciudades como Mont Saint Michael y Ruán.
Así es Francia. Bella e interminable, pues los destinos mágicos son muchos más.