
En los últimos años ha crecido fuertemente el turismo cultural, con destinos exclusivos sobre temáticas culturales e históricas de gran valor patrimonial. Y si uno quiere programar un viaje exclusivamente para conocer la historia del mundo, nada mejor que visitar el Museo Británico de Londres.
Visitar el Museo es sencillamente emprender un viaje a través de la humanidad. ¿Por qué motivo? Porque se trata de un gran palacio donde habitan más de 7 millones de objetos de todos los continentes del planeta, que narraron y crearon la historia del mundo desde que las primeras civilizaciones comenzaron a desarrollarse. Es tan importante la cantidad de elementos del museo que varios de ellos son exigidos por sus países de origen, por lo tanto no pueden salir de Inglaterra.

Caminando por los salones del Museo podremos conocer objetos increíbles de civilizaciones como los primeros pueblos de la Mesopotamia, en América, sarcófagos egipcios, reliquias islámicas, romanas y hasta fragmentos del Partenón.
El Museo Británico de Londres nació en el año 1759 y en la Segunda Guerra Mundial sufrió fuertes bombardeos, lo que motivó el comienzo de excelentes trabajos de remodelación que finalizaron en la imagen actual de, quizá, el mejor museo de historia del mundo. Para no perder tiempo, los principales tesoros que debemos conocer son, entre otros, los objetos de mármol del Partenón que son reclamados desde hace 50 años por las autoridades del gobierno griego. Luego, podremos conocer las Momias de Egipto, la sala más visitada del museo, las galerías medievales y los bronces de Benin.
Todo lo que conserva el Museo Británico de Londres es apasionante, lo cual es una cita obligada para quienes gusten o no de la historia del mundo.