
Alejándonos de los destinos más típicos que hemos venido trabajando, como las playas caribeñas, las antiguas capitales europeas o destinos veraniegos, hoy viajamos hacia el norte, a Groenlandia.
La región que escogemos para nuestro viaje es Ilulissat, en la costa oeste de la isla, que es además el tercer asentamiento más grande y la cabecera de un municipio homónimo.
A nivel turístico es una de las regiones más visitadas debido a su cercanía con el Fiordo de Ilulissat, donde se pueden ver algunos de los paisajes más deslumbrantes en lo que a glaciares y naturaleza se refiere.

La UNESCO ha declarado al Fiordo de Ilulissat como Patriomonio Natural y desde entonces se han llevado a cabo todo tipo de medidas orientadas a la concienciación de la población y al cuidado de la región.
Los glaciares de Ilulissat se mueven a una velocidad que alcanza picos de hasta 20 metros por día, y son espectáculos de la naturaleza que no nos podemos perder, donde la paz y tranquilidad del paisaje helado invitan a descasar y dejarse asombrar.
En los últimos años el turismo en el municipio de Ilulissat y alrededores ha crecido en grandes cantidades, y mucho se debe a los viajeros que disfrutan de contemplar las maravillas de los icebergs y su lento pero constante movimiento.

Groenlandia esta aprovechando sus principales bellezas naturales para invitar a los viajeros a disfrutar de exóticos destinos ideales para viajes en pareja o para aquellos que disfrutan de la tranquilidad y del frío, eso sobre todas las cosas.


