
La Isla de Bali, en Indonesia, es un exótico destino repleto de puntos de interés para los turistas, desde playas y bosques, hasta animales y templos históricos que se van haciendo famosos en los itinerarios del turismo internacional.
El bosque de los monos, repleto de templos que se distribuyen alrededor de la isla, recibe su nombre debido a la gran cantidad de simios y monos que habitan en los árboles. Pueden resultar peligrosos, si se los molesta o si se encuentran cuidando a sus crías y se sienten amenazados, pero normalmente son pacíficos y terminan convirtiéndose en una verdadera atracción de la isla, con sus comportamientos y actitudes que nos recuerdan el pasado evolutivo de los seres humanos.

Sengeh, El Bosque de los Monos, se encuentra a 20 kilómetros de la capital y es una de las atracciones principales gracias a sus extensas hectáreas de enormes árboles y a los changos que habitan en sus altas copas.
En los alrededores de Sengeh se encuentra el Templo Pura Bukit Sari, una joya de la arquitectura en la región.
Los monos son animales astutos y curiosos, muchas veces los turistas desprevenidos son asaltados por las criaturas que se sienten atraídas por los objetos brillantes, desde joyas hasta cámaras de fotos.

De todas maneras, con los guías turísticos apropiados y un poco de atención, las caminatas por los alrededores del bosque de los monos son entretenidas y realmente gratificantes.
La capital de Bali es Denpasar y allí encontraremos todo tipo de atracciones turísticas que van desde los exóticos restaurantes y platos tradicionales de la gastronomía indonesa hasta museos y mercados en donde comprar artesanías y telas típicas.