
Mientras visitamos los rincones y monumentos más importantes de Europa, nos toca detenernos en el Canal Imperial de Aragón, que data de fines del siglo XVIII y se encuentra en el territorio que une Navarra con Zaragoza.
Obra hidráulica más importantes de Europa
El canal imperial tenía como función mejorar el caudal de agua de la Acequía Imperial de Aragón, transportando agua desde el río Ebro hasta Zaragoza y desde allí extenderse a la ciudad.
Otro uso importante fue el de los mercaderes y viajeros, que aprovecharon para unir Tudela y Zaragoza y ampliar sus operaciones.

El diseño estuvo inspirado en las obras hidráulicas de países como Francia e Inglaterra, pero finalmente no pudo llevarse a cabo al pie de la letra ya que muchas de las condiciones físicas del terreno no eran las aceptadas, y por lo tanto el coste de la construcción fue mucho mayor.
Del titánico proyecto se llevaron a cabo solo algunas partes, muchas de ellas realizadas por Ramón Pignatelli y Moncayo, quién entre 1776 y 1790 (y con cuantiosas inversiones de por medio) terminó el acueducto del Jalón, el cauce hasta Zaragoza, el puerto de Miraflores y el molino de Casablanca, entre otras partes importantes del canal.

Si bien el canal fue navegable en determinados momentos, nunca tuvo una gran incidencia en la economía del país, y luego de la Guerra de Independencia y el desarrollo del ferrocarril los planes para continuar expandiendo el canal no fueron viables.


