
Viajamos hasta la ciudad de Lisboa para conocer la Torre de Belém, uno de sus bastiones de protección más importantes.
La fortaleza de Belém en Lisboa
Se trata de una antigua fortaleza construida en 1515, pensada para vigilar y proteger el puerto de la ciudad.
Desde la Torre de Belém partían varios de los expedicionarios que buscaban nuevas tierras y destinos a lo largo y ancho del mundo.

Los adornos exteriores de la torre son una de las partes esenciales del atractivo turístico, con sus cuerdas y lazos tallados en la piedra, las torres de vigilancia y el estilo de balcones abiertos y arquitectura perteneciente a los orígenes moros de la construcción.
En el interior, la Torre de Belém cuenta con elementos del gótico, y las habitaciones principales fueron utilizadas como almacenes para armas. Aunque durante algunos años también funciono como prisión.

Al subir a la parte más alta, sin dudas lo más deslumbrante del paseo, se puede vislumbrar el océano en su gran magnitud, así como la extensión del puerto y algunas bellezas de los alrededores de la ciudad de Lisboa.
La Torre de Belém se ha conservado desde su construcción, como una de las edificaciones militares más importantes del mundo.

Mirar de cerca la torre, o de lejos, con su imponencia sobre el río Tajo, la convertían en uno de los frentes de protección de la nación. Y hoy se ha transformado en uno de los elementos más comunes de postales e imágenes de la ciudad.





