Turquía es un país al que podemos aplicarle la palabra “diversidad” en su más amplio significado.
Turquía encuentro entre diferentes culturas
No solo se encuentra en un lugar geográfico que ha permitido una gran conjunción entre lo europeo y lo asiático, sino que sus habitantes se reparten entre las tres religiones más conocidas del planeta: musulmanes, judíos y cristianos.
Los turcos son personas alegres, joviales y extrovertidos, y viven en un país repleto de ruinas clásicas, hermosos escenarios para el turismo de aventura y una cocina que también combina elementos, sabores y colores de las distintas culturas que formaron esta gran nación.

La ciudad capital, Estambul, es uno de los puntos de referencia en cualquier excursión o paquete de viajes por Turquía.
En los últimos 20 años ha visto un incremento exponencial en el número de inmigrantes rurales, y esto se agrega nuevamente para crear contraste en la identidad de la ciudad.
Lejos de los edificios históricos y cosmopolitas del centro de la ciudad se encuentran diferentes aldeas suburbanas.

Pero Turquía es mucho más que Estambul. El país que se extiende desde el extremo oriental europeo hasta Oriente Próximo sirve como un puente para unir los dos continentes.
Ha vivido momentos históricos protagonizados por figuras que van desde Genis Kan hasta Alejandro Magno y Darío el Grande.

El espacio geográfico de Turquía es realmente sorprendente al contar con distintos paisajes que van desde los ríos, playas y las montañas con nieves eternas hasta los lagos interiores y algunos puntos que recuerdan a los desiertos de áfrica.

Nuestro próximo destino para adentrarnos en la magia de Turquía serán las regiones de Safranbolu y Amasya, con las ruinas y demostraciones de la arquitectura otomana como principal atracción.





