El Síndrome de la clase turista es como se conoce a la trombosis venosa profunda debido a que son las personas que viajan largas distancias en avión las que tienen un mayor riesgo de esa clase de trombosis y su complicación principal que es el tromboembolismo pulmonar.

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Este Síndrome, que obtuvo su nombre a finales de los años 80s, hace referencia a la clase turista debido al poco espacio que esta tiene para la movilidad de las personas, aunque también se presenta en viajeros de otras clases.
La trombosis venosa profunda se desarrolla debido a la suma de diferentes factores como lo son la falta de movilidad, deshidratación y la repentina disminución de la presión atmosférica. Existen grupos de personas que tienen un mayor riesgo a desarrollar el síndrome como los adultos mayores, mujeres embarazadas y otras que tengan condiciones médicas como cáncer o cirugías recientes, especialmente en las piernas.
Algunos consejos para prevenir el Síndrome de la clase turista incluyen: beber muchos líquidos, abstenerse de tomar bebidas alcohólicas o con cafeína, caminar por el avión, realizar movimientos y estiramientos de los músculos de las piernas y las personas que no tengan problemas de coagulación pueden tomar una aspirina antes del vuelo. También existen estudios médicos que indican que usar medias de compresión también reduce el riesgo de trombosis en los viajeros de vuelos de larga duración.