
Con apenas cien mil kilómetros cuadrados de extensión, Hungría encierra bellezas incomparables. Budapest, “la Perla del Danubio” fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Son famosas las fuentes termales que abundan en esta nación de la Europa oriental.
Es Hungría un pequeño país que late en el corazón de Europa, sus hermosos castillos y palacios son algunos de los mayores atractivos que, año con año, hacen llegar desde todas partes del mundo a numerosos visitantes.
El castillo Sárospatak, perteneciente a los Rákóczi abre sus puertas para dejar ver a los visitantes la gloria de sus elementos renacentistas mientras escuchan alguno de los populares conciertos que ahí se celebran.
Ráckeve, un hermoso palacio barroco, perteneció al duque de Savoya, que lucho activamente en contra de la avanzada turca por Europa. El palacio de Visegrád, a orillas del majestuoso Danubio, fue residencia oficial de los antiguos reyes húngaros, hoy es un museo donde se exhiben piezas de pertenecientes a la Edad Media.
El palacio de Sárvár, perteneciente a familia Nádasdy, es ahora una pinacoteca donde se exhibe la obra del notable pintor Tivadar Csontváry.
Alrededor de estos palacios- museo donde se exhiben colecciones de arte impresionantes, hay villas y poblaciones llenas de encanto que también es aconsejable visitar. Los habitantes de la campiña húngara son amistosos y gustan de conversar con los visitantes haciendo que la barrera del idioma se supla con el lenguaje universal de las sonrisas y los gestos.
Foto: Tony1953





