
Para aquellos que aman vivir la aventura, internarse en la selva brasilera resulta una experiencia fascinante. Un recorrido lleno de especies animales y vegetales, costumbres indígenas y deportes extremos aguarda en la selva amazónica.
La selva amazónica es la selva tropical más grande del mundo. Dentro de ella, las actividades turísticas incluyen hospedaje en posadas selváticas, paseos en barco, convivencia con tribus indígenas, observación de aves, delfines de agua dulce y otras especies animales, pesca de pirañas y más.
Al norte de la selva, en Roraima, el ambiente de sabana muestra un semblante distinto, con varias mesetas, sierras, ríos y cascadas.
En esta zona, las actividades incluyen exploraciones guiadas, avistamiento de especies y la subida al monte Roraima, la cual representa todo un reto de terrenos difíciles y cambios de temperatura al subir. La recompensa será la maravillosa vista a 3 mil metros de altura.
Vale el esfuerzo disfrutar esta inolvidable experiencia de contacto con la naturaleza. La paz embarga luego de conocer las maravillas que esconde este planeta en sus múltiples destinos
Foto: Francisco Chaves




