Reserva del Manu, Parques Nacionales del Perú
A 4,000 metros sobre el nivel del mar y con dos millones de hectáreas de extensión, la Reserva del Manu es el mayor de los Parques Nacionales del Perú y una de las 56 Areas Naturales Protegidas en dicho país latinoamericano. Una aventura a lo Indiana Jones.
Con sus casi dos millones de hectáreas -la mitad de la superficie de Suiza- es uno de los pocos lugares del mundo -por no decir el único- en el que el proceso evolutivo de las especies no ha sido interrumpido ni condicionado por el aluviónico desarrollo tecnológico; razón que justifica la declaración de Patrimonio Natural de la Humanidad concedida por la UNESCO en 1987.
Esta variedad climática, unida a las diferencias de relieve y de tipos de suelo, origina una gran diversidad natural, tanto en especies de flora como de fauna. Sus bosques son considerados como uno de los territorios mejor conservados del planeta; un banco de riqueza biológica que cuenta con una gran diversidad de flora y fauna (de las mayores en el mundo), habiéndose registrado más de 800 tipos de aves, 200 mamíferos, un centenar de variedades de peces y cerca de un millón de especies de insectos y otros invertebrados.
En cuanto a la vida animal silvestre, el grupo taxonómico más abundante y diverso lo constituyen las aves, estimándose un total de 960 especies, que constituye el 51 % del total de especies registradas en el Perú. En el caso de los mamíferos, se tienen registradas 160 especies de las 480 existentes en nuestro territorio. Alli sobreviven especies que están al borde de la desaparición, como el gallito de las rocas (Rupicola peruviana), considerada el ave nacional del Peru, el otorongo (Panthera onca), el felino que reina en la Amazonía y las maquisapas negras (Ateles paniscus), ágiles monos que han encontrado refugio en los árboles del Manu.
La espesura de su selva también esconde algunos secretos del Hombre pre colombino con vestigios como los Petroglifos de Pusharo, con sus enigmáticas inscripciones y figuras talladas, que son evidencias de una extinguida cultura. Y son varios los grupos nativos que tienen su hogar en las remotas selvas del Manu, como los yaminahua, amahuaca y amarakaeri,quienes evitan por decisión propia el contacto con el mundo occidental, prefiriendo vivir en lo más profundo de los bosques. Otros, como los Piro -llegados hasta esta región a principios de siglo, con la famosa expedición del cauchero Carlos Fermín Fitzcarrald- o los Machiguenga (los más numerosos en el área), se vienen integrando de una u otra manera a la sociedad.
El Manu seguirá siendo un mundo aparte. Un mundo rodeado de enigmas y misterios que, según las leyendas, oculta en sus entrañas al mítico Paititi o El Dorado, la ciudad perdida de los Incas, dónde se encontrarían los tesoros del Tawantinsuyo. Especulación centenaria o no, leyenda nacida en los primeros años de la conquista, la única certeza es que la Reserva del Manu cobija una auténtica riqueza natural que debe ser respetada. Será un tesoro para los hombres del futuro y una delicia para los hombres de hoy. Un gran tesoro ecologico.















3 comments
[...] está volviendo una moda con muchos adeptos en algunos lugares de Sudamérica, particularmente en Perú donde se inició la [...]
quiero q el estado ponga toda de su parte para cuidar esta reserva natural q es el pulmon del mundo cuidemoslo grasiasss….
[...] embargo, Perú ofrece grandes atractivos naturales, entre ellos, el Santuario Nacional Manglares de Tumbes, creado hace poco más de 20 años y que [...]
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