Viajar al centro de Europa, Praga
Praga es sin duda una de las ciudades más bellas del mundo, además de estar incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992, es una de las Capitales Europeas de la Cultura, estos méritos se los ha ganado gracias a su calidad histórica y monumental y a su gran belleza.

El río Vltava divide a la ciudad en dos partes, en sus casi 30 kilómetros de recorrido a lo largo de la ciudad está cruzado por 18 puentes y crea diversas islas, algo que realza la belleza de cada uno de los cuatro barrios que componen la ciudad desde el siglo XVIII.

A un lado del río se encuentra la zona del castillo de Praga, junto al barrio de Malá Strana; del otro lado se encuentran la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva. Cada uno de estos rincones de la ciudad está dotado de mucho encanto y riqueza artística, lo que la hacen merecedora de varios días de estancia.
En los alrededores de la ciudad encontrarás preciosos y antiquísimos castillos y pequeños poblados llenos de encanto. Entre las ciudades más próximas está Kutná Hora, capital del distrito de Bohemia Central, una de sus joyas arquitectónicas es la catedral de Santa Bárbara, fundada alrededor del año 1350, y que pertenece a las obras más valiosas del estilo gótico tardío y final de Chequia.

Uno de los mejores consejos para visitar Praga es recorrerla en transporte público, andar en coche es caro y resulta un tanto difícil encontrar aparcamiento en el centro. Si te mueves en transporte público te darás cuenta de que es muy cómodo, seguro y relativamente rápido.
Ten en cuenta que los hoteles no suelen ser baratos y gracias a que Praga es una de los destinos turísticos más importantes de Europa Central, estos siempre están llenos, así que planea tu viaje con tiempo y dedícale especial atención al alojamiento.

La gastronomía Checoslovaca suele ser bastante fuerte, muy sabrosa pero alta en proteínas, abundan las carnes y las albóndigas, así que si eres vegetariano o no estás acostumbrado a este tipo de menú te recomiendo que antes del viaje ubiques un par de restaurantes naturistas.

Visitar el “Corazón de Europa” y descubrir su arte e historia es siempre una experiencia extraordinaria, además, descubrirás que esta se encuentra estrechamente ligada a toda Europa Central, pues Praga siempre ha sido la ciudad de ciudades, punto neurálgico del viejo continente.



























